viernes, 27 de agosto de 2010

Chistes chistosos

Chistes chistosos

Cierto día un cura iba a cruzar la calle cuando de pronto, un conductor que iba muy deprisa, le pasa muy cerca, tan cerca que lo salpicó todo al pisar por un charco de barro.
El chofer se detiene para disculparse, y le dice:
- Disculpe padre, no lo vi.
- No hay cuidado hijo, a cualquiera le pasa, fue un accidente.
- Pero padre, ¿no me va a decir nada? mire como lo dejé.
- Pero claro que no, hijo, sólo te pido un favor.
- Pero claro que sí, solo pídalo padre, solo pídalo.
- Gracias hijo, solamente decile a tu mamá que cuando vuelva a parir me guarde un cachorrito!


Un borracho al cruzar el puente de un río, comenzó a gritar desesperadamente:
- ¡Una ballena! ¡Una ballena!
Y no paraba de gritarlo, hasta que un hombre al pasar por el mismo lugar le recrimina diciéndole:
- ¿Cuándo se ha visto pasar a una ballena por un río?
A lo que el borracho desesperado responde:
- ¡No señor, se me cayeron dos botellas! ¡y una va llenaaaaaaaaaaaaaaa!!

Tres amigos charlan animosamente, hasta que uno de ellos dice:
- Voy a hacerles una confesión, no saben lo felíz que ando, estoy teniendo un sexo espectacular con un orangután!!
- ¿Macho o hembra? - pregunta uno de los sorprendidos amigos.
- Heeeembra!!!, que te pensás...? que soy gay???

- Señor, ¿Tiene hora?
- Diez menos diez.
- ¡Ah... entonces no tiene hora!


Un cliente en un restaurante, llama al mozo:
- Disculpe, ¿El pescado viene solo?
- No, se lo traigo yo.

Una vez iba un camaroncito llorando por la playa y se encontró con otro camaroncito y este le pregunta "¿Por qué lloras?"
- Es que mi mamá fue a un cóctel y todavia no vuelve.

En un prestigioso museo antropólogico el guía se dirige a los turistas:
-Bueno y acá tenemos el esqueleto de un Tiranosaurus Rex que tiene aproximadamente 65 millones de años y 15 días.
Un turista sorprendido pregunta:
-Señor, ¿cómo sabe usted la edad con tanta precisión?
-Y... cuando entré a trabajar me dijeron que tenía 65 millones años... y hace ya 15 días que trabajo.

Una señora va a sacar el pasaporte. El funcionario en turno le pregunta:
-Cuantos hijos tiene, señora?
-Diez.
-Como se llaman?
-Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo y Bernardo.
-Todos se llaman Bernardo? Y como le hace para llamarlos cuando, por ejemplo, están jugando todos afuera?
-Muy simple, grito "Bernardo" y todos entran.
-Y si quiere que vayan a comer?
-Igual. Grito "Bernardo" y todos se sientan a comer.
-Pero si usted quiere hablar con uno en particular, ¿cómo hace?
-Ah! En ese caso, lo llamo por su apellido.